martes, 1 de noviembre de 2011

Energía de hoy 1 de Noviembre de 2011: K'at


K'at

En el cuerpo rige la caja torácica y los riñones. La caja torácica es la red protectora de órganos esenciales; los riñones, que preservan la vida eliminando toxinas y nivelando el líquido en el cuerpo, discriminan lo tóxico de lo nutritivo y de ello depende la vida sana.

Animal guía: la araña.

K’at es el magnetismo de la red. La totalidad de los universos dentro del espacio del Universo es una red, en lo infinitamente inmenso, en lo infinitamente pequeño, en lo que integra la totalidad de las medidas y los acontecimientos. Todo está conectado con todo en el tejido exacto para el milagro de la Creación y de su continuidad. La Ciencia Maya así nos lo enseña. K’at es la red que une estrellas, astros y planetas en la Gran Galaxia; la red que une moléculas en la constitución, movimiento y ritmo del espíritu manifestado en la materia. El hilo de la Vida y del Tiempo es la esencia que permite construir la red. Observemos a la araña, maestra de este día. Ella es la tejedora y el diseño de su tela muestra los diseños del Universo. ¿Has contemplado su obra desde que la inicia? La audacia es el primer paso, cuando se lanza al vacío sostenida en el hilo que brota de su cuerpo, en busca del siguiente punto de apoyo para el amarre. Y desde éste, se lanza al siguiente, y así continua, en la confianza absoluta de ser quien es. Luego, desde los puntos de apoyo, y recorriendo sus propios hilos, forma la red, perfecta y con variaciones en la forma, según la especie. Después, espera, sabiendo que su tejido magnetizará todo lo que necesita: alimento e información. Ella sabrá si llueve, si todo está tranquilo o si hay peligro a través de su red. No sale a cazar: confía y espera.

El Abuelo K’at nos muestra el don del magnetismo, la confianza en él y en la capacidad de discriminación, pues tanto se puede atraer lo verdadero como lo falso. En sus polaridades, K’at es el enredo, “el endrijo”, como dicen los Ancianos, y también la imposibilidad de construir relaciones que integran esfuerzos y embellecen el camino. Es el chisme y la complicación que enredan la mente y consumen energía inútilmente. Puede provocar el control excesivo e innecesario. En el camino del medio, integradas las polaridades, enseña el buen control, sobre uno mismo y sobre las situaciones que manejamos. Para el K’at no hay imposibles, y abre la oportunidad para salir de enredos físicos, mentales y emocionales.


Visualiza tu pensamiento, llénalo de luz y deshace lo que te perturba y enreda. Desde ese punto de apoyo y amarre es altamente probable que todos lo enredos se deshagan.

Observa si algo de lo que te confunde es lo suficientemente valioso como para hacerte perder la red de la salud. La respuesta inteligente dice siempre que no. Entonces tenemos la oportunidad de ampliar la conciencia en la acción del desenredo y la trascendencia. Los elementos para lograrlo son la respiración profunda y armonizadora, la auto-observación en estado de quietud, y la acción coherente con la voz interior. El magnetismo K’at ayuda a ver la enfermedad como enredo, y abre el entendimiento para desatar nudos, limpiar y tejer bien las funciones que se habían alterado. Al Abuelo K’at le pedimos que nos llegue la información y los materiales que necesitamos para realizar nuestra vida. También es la red que forma el alimento.

Al Abuelo K’at le ofrendamos inciensos implorando que la red sutil del humo eleve las plegarias e inspire la solución de los problemas y la liberación del enredo de las enfermedades. Que se deshaga la opresión y que podamos identificar y eliminar las cárceles en las que nos metemos: timidez, desconfianza, pereza, soberbia, debilidad, o la que sea que construimos en la trampa de la ignorancia.

Rezamos por la gente que está en las cárceles, para que amplíen sus conciencias y así encuentren la liberación espiritual y física. Le pedimos que nos ayude a despertar la fuerza para atravesar las pruebas y evitar las trampas. Que se dé el desarrollo de la trama de la vida saludable en relación con la trama de la totalidad en la que fuimos creados. Que las siembras crezcan hasta la cosecha y que el tejido continúe en las diferentes formas de vida que alimenta. Que seamos buenos pescadores con la red que somos y construimos. Que atrapemos en ella el conocimiento de la Ciencia Maya, agradeciendo la red de los antepasados, y en la continuidad como buenos guardianes y buenos tejedores de pensamiento, palabras y actos, para que las futuras generaciones tengan el mejor lugar en la red universal.


Basado en el libro "Enseñanzas Mayas", de Mabel Flores.

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