jueves, 3 de noviembre de 2011

Energía de hoy 3 de Noviembre de 2011: Kemé


Kemé

Rige la muerte y la transmutación. Todo lo que es concebido en esta Tierra incluye la semilla de la vida y de la muerte. Facilita la aceptación de que la vida es constante transmutación.

Animal guía: el búho.


En la secuencia de los días, Kaan, la Sabiduría ancestral, prepara la llegada del Abuelo Kemé, el que trae la medicina para entender que la muerte es transformación y renacimiento. Abre las puertas ínter - dimensionales; comunica a los vivos con los muertos. Rige la reencarnación del espíritu de los muertos entre los vivos; los Ancianos portadores de la Tradición nos recuerdan en el magnetismo Kemé, que este es el tiempo del retorno de los hombres sabios que vienen a ayudar a la Tierra y a sus habitantes, para que sea un cierre del ciclo de 5200 años en el que despertemos lo verdadero, en el que recordemos las Enseñanzas milenarias para estar en armonía con los cambios que se producen en la Tierra; que está llegando, junto con el sistema solar, al eje de la Gran Galaxia. En la palabra de los Ancianos sabios, las profecías nos dicen:”Nosotros fuimos los de ayer, somos los de hoy y seremos los de mañana. Que amanezca, que llegue la aurora, que los pueblos tengan paz, que sean felices”. También dicen que “lo falso cae, y la verdad ocupa su lugar”. Necesitamos fortalecernos para observar nuestra vida y detectar qué es lo falso que existe en ella, y con desapego, dejarlo ir. Éste es un tiempo de revelaciones, y de engaños que se visten de revelaciones. Es el tiempo de la masificación de la mente a través de los medios de comunicación para favorecer el consumo innecesario, para provocar miedo y paralizar, para impedir la manifestación de la esencia del libre albedrío. Para dominar y realizar los propósitos que aumentan el falso poder. Hay cantidad de gente que muere por las ideas de otros, ideas que ni siquiera han pasado por el filtro real del propio entendimiento. El poder del mundo de la destrucción y de lo ilusorio es fuerte, es una réplica del mundo real del espíritu, usa sus enseñanzas y las tergiversa, convirtiendo la verdad en engaño. Para detectar la diferencia entre el engaño y la revelación, es imprescindible despertar la intuición y ampliar la conciencia. No es suficiente con ser bueno, es necesario despertar la fortaleza para ejercer el amor y transmitirlo en pensamiento, palabra y acción coherente. ¿Quieres liberarte de tus máscaras?, ¿Quieres que los rostros falsos con los que te muestras y caminas se deshagan? Invoca el amor y la fuerza del Abuelo Kemé; él te dará la protección para que los entregues al Fuego Sagrado y veas cómo se transforman, cómo se desintegran permitiendo el encuentro con tu integridad.

El Abuelo Kemé ayuda a la realización de los cambios que necesitamos en nuestra vida para ser esencialmente felices, con la alegría de estar vivos, más allá de las circunstancias. Facilita ver en la oscuridad y, más allá de lo aparente, permite que las máscaras se deshagan, manifestándose la verdad.

Favorece la transformación de aspectos personales que queremos mejorar. Ayuda a que la energía invertida en sentimientos de celos, ira, envidia, violencia, culpa, rencor y odio cambie y renazca armonizada. Apoya en el crecimiento espiritual. Observemos al búho; es uno de los guardianes de la noche. Él ve en la oscuridad, despliega la hermosura de sus alas, vuela silenciosamente y ve la totalidad. Él sólo mira de frente con sus grandes ojos, y suelta el poder de su mirada para cazar la verdad. La falsedad desaparece, y si estamos alertas, podemos sentirlo, verlo, y agradecer. Sus plumas son suaves y portan la medicina del silencio, limpian la mente y guían hacia el territorio de la transformación. Su voz acompaña e inspira. Abre la puerta para disfrutar el vientre creativo de la noche en la Tierra. Cuando queremos tapar zonas que nos parecen tenebrosas y nos avergüenzan, nos debilitamos, estamos bloqueando la sanación y la llegada de la luz que amplía realmente la conciencia. La humildad de sabernos humanos es la clave que permite atravesar el miedo, limpiar y armarnos más cada día; ahí está la fuerza para transformar lo que decidimos transformar y liberarnos de la carga de lo oculto. Además, es precioso recordar que el Gran Espíritu todo lo ve, todo lo sabe, y nos ama incondicionalmente. Podemos “mostrarnos” ante ál, y sentir el alivio que esto produce. Aceptar la propia sombra aumenta la capacidad de compasión y de servicio hacia los demás.

El Kemé, en sus polaridades, puede llevar a la morbosidad y al autoengaño, a la crítica destructiva y al uso de “máscaras” que eluden la autenticidad. Es el día adecuado para invocar la conexión con los ancestros, para implorar que nos guíen en el camino de sus huellas, y nos inspiren para dar los pasos que también denle huellas de amor y verdad a las futuras generaciones. Le pedimos al Gran Espíritu, Padre y Madre, Tepeu y Gucumatz, que venga el espíritu de los sabios que han vivido es esta Tierra, que vengan para guiarnos e inspirarnos, para ayudarnos a despertar la fortaleza y, atravesando todos los miedos, nos permitan realizar nuestro sueño, el que necesitamos concretar, ése por el cual nacimos, y así podamos regresar en armonía al origen.


Basado en el libro "Enseñanzas Mayas", de Mabel Flores.

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