sábado, 10 de diciembre de 2011

Energía de hoy 10 de Diciembre de 2011: Aq'ab'al


Aq'ab'al

En el cuerpo rige el sistema digestivo. El alimento que ingerimos se transforma en cuerpo, en pensamientos, en sentimientos, en templo del espíritu.

Animales guías: la guacamaya y el murciélago.

En la secuencia de los días, el Abuelo Iiq, espíritu del aire, transmite su esencia para que el Abuelo Aq’ab’al se manifieste en la plenitud del amanecer. Él rige las polaridades de la luz en la Tierra. Es la aurora y los primeros rayos del Sol en cada día, los que abren la oportunidad de la nueva jornada para nuestro desarrollo, para solucionar problemas, para la continuidad de aquello en lo que ponemos el hilo del Tiempo de nuestra vida, el que tiene la medida en el Misterio. Este Abuelo es la hermosura del día y la plenitud de la luz en la Tierra en el mediodía. Es el anochecer y la belleza que invita a la contemplación y al relax. Es la medianoche, con su vientre oscuro y creativo. Nuevamente la expresión del cuatro en la naturaleza y sus ciclos: amanecer, mediodía, anochecer y medianoche. Veamos la coincidencia con los tiempos de la respiración: inhalar, sostener, exhalar y reconocer el vacío; con las fases de la Luna: creciente, llena, menguante y nueva.

Observemos, el Abuelo Aq’ab’al nos acompaña y favorece la conexión consciente con las manifestaciones de la luz en la Tierra. El amanecer y su fuerza para despertar los colores y la vida diurna. Los pájaros lo anuncian antes del primer rayo de sol, en el momento más oscuro. Muchos seres humanos, especialmente los urbanos, han adormecido esa capacidad de sentir la unión con lo que está ocurriendo en la naturaleza.

Recuperar la alegría por cada amanecer, recordar que es así como la vida continúa y saludar al Abuelo del día ofrendando inciensos es recuperar también la armonía, y en ella, la salud. La guacamaya enseña la relación con el día en su canto y en el brillo de sus colores.

Observemos la naturaleza en cada una de las polaridades de la luz. Los árboles, las plantas, los animales tienen la conexión real con ellas y nos enseñan desde su propia vida en acción. El murciélago acompañó a nuestros antepasados en las grutas de la Madre, cuando vivieron en ellas durante el diluvio en América. El murciélago enseña la vida en la completa oscuridad, en el vientre de la Tierra; en la noche despliega su vuelo para buscar el alimento y habitar el misterio nocturno.

De acuerdo a las profecías Mayas, estamos llegando al cierre del quinto ciclo de 5200 años calendarizado por los antiguos, al año cero. El comienzo del primer ciclo de 5200 años no es el origen, la creación del mundo, sino que es el perfeccionamiento del Calendario, es la cuenta larga de los mayas. La aparición del Sol en la Tierra es de miles de millones de años antes.

Nuestro planeta tiene su rotación y además viaja alrededor del Sol junto con los otros astros; a los 5200 años de este 5ª ciclo, llegaremos otra vez al eje magnético de la Gran Galaxia. Será en el año gregoriano 2012, cuando termina la cuenta larga de los Mayas.

Quisiera decir al respecto del final de ciclo, que muchos hablan de grandes catástrofes y hasta el final de la vida en la Tierra. Les sugiero vean la no ta que está en este blog, al respecto de esto.

Lo que realmente los Mayas nos dicen, es que este es un final de ciclo, como tantas veces ha pasado este planeta, y lo que sucederá será un cambio en el nivel de conciencia de la humanidad, un cambio en el modo de vivir en este planeta, el fin de las diferencias religiosas, étnicas, sociales, económisas, etc. El fin de los miedos con el que nos quieren adoctrinar y oprimir.

Implica también un cambio en el uso de los recursos de la Tierra, el uso de energías renovables y alimentos naturales, y el cambio de una cultura egoísta y competitiva, por una comunitaria y solidaria que tenga como prioridad al ser humano.

Los abuelos transmitieron que ellos, en el cierre de cada ciclo, se retiraban a meditar, descansar y esperaron al Sol, tal como lo hacían los Balams que ofrendaban inciensos, imploraban su luz y celebraban la nueva aurora.

Esta es la forma de actuar que debemos copiar, pues debemos recordadar que somos creadores de la realidad, y lo que nuestra mente cree cuando pensamos en el fin de este ciclo terrestre, esa será nuestra futura realidad.

El magnetismo Aq’ab’al favorece la discriminación entre lo tóxico y lo nutritivo, también en los planos mentales y emocionales. Ayuda a atravesar las crisis, pues aumenta la conciencia de que a la oscuridad le sigue la luz del amanecer. Favorece la creatividad visual y plástica, la buena utilización de la luz y de los colores. Facilita la elaboración y asimilación de conocimientos.

Por esto, hoy debemos discernir sobre que información nos intoxica, y cual nos nutre, no permitamos la manipulación de nuestro futuro, el futuro será el que nosotros soñemos en la paz y armonía de la meditación, sin agentes externos que intoxiquen nuestra mente y nuestros pensamientos.

El Abuelo Aq’ab’al nos invita a tomar cada día el tiempo para la quietud, para el buen descanso y la reflexión. Si nos ubicamos desequilibradamente en este magnetismo, se pierde la capacidad de discriminar lo tóxico de lo nutritivo, y la certeza de que luego de las crisis hay nuevos amaneceres. Se dificulta la asimilación del alimento en todos los planos. Entonces… a respirar profundamente, y a disfrutar de la oportunidad del espíritu Aq’ab’al.

En este día, y en todos los días, hacemos plegarias para que el Fuego Sagrado continúe encendido. Recordemos la enseñanza de los antiguos Mayas que recibimos en la voz de los Ancianos, y esperemos la aurora ofrendando inciensos y tabaco para pedir por el nuevo día, por la luz en nuestro camino, por la claridad. Imploremos por los rayos del Sol en esta Madre Tierra, en los días y en las noches, por la continuidad de la vida e nosotros, en los hijos, en los nietos, en las futuras generaciones.


Basado en el libro "Enseñanzas Mayas", de Mabel Flores.




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